Versatilidad en los armarios infantiles
Para la fabricación de armarios infantiles, el Dm es uno de los materiales más empleados por su resistencia y por ser fácil de limpiar. Así mismo, podemos encontrar en el mercado distintos acabados siendo el lacado el que mejor soporta los arañazos, mientras que el más económico es el acabado con pintura.
Las necesidades infantiles
Al igual que la distribución de la habitación infantil varía con la edad del niño, las medidas del armario infantil también se tienen que adecuar a las necesidades de almacenaje propias del pequeño.
Durante los primeros años de vida del niño, toda su ropa, enseres, complementos y accesorios se pueden apilar y guardar en baldas y cómodas. En este período las prendas de vestir tienen muy poca longitud, es por ello por lo que, si contamos con un armario infantil, podemos obtener mayor partido si dividimos el cuerpo de éste, en dos espacios diferenciados. Bastará con colocar otra barra de colgar a unos 50 cm. aproximadamente de la primera. Así, guardaremos el doble de ropa.
Cuando dos niños comparten la habitación, una idea bastante práctica es la de organizar el espacio eligiendo un armario de dos cuerpos (uno para cada hijo).
Resumiendo, cuando el niño todavía es pequeño, se puede guardar todo en el armario: juguetes, peluches, ropa,… Pero, a medida que crece, el armario deberá destinarse a la ropa y será necesario buscar otras opciones de almacenaje para los juguetes y demás objetos: cestos, baúles, cajones con ruedas, contenedores de plástico o de rejilla,…
Para colgar un armario
El mundo de la decoración infantil nos ofrece unos armarios altos que se fijan y sostienen sobre la pared. Nos hacen ganar espacio pero, antes de colgarlos, se debe conocer el tipo de material del tabique y el peso aproximado que va a poder aguantar. Es decir, mientras que los tabiques de ladrillo pueden soportar unos 10 kg/m², los de yeso o madera son más frágiles.
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