Se acaba el cole… ¿y ahora qué?
Llega el verano, las vacaciones escolares y con ella la temida frase que ahora nos toca escuchar pero que alguna vez pronunciamos: ¡mamá…me aburro! Es comprensible que los pequeños después de muchos meses sometidos a una rutina escolar no sepan en que invertir su tiempo. Les ocurre sobre todo a aquellos que viven en ciudades, que se sumergen en un tedio en el que lo único que hacen es corretear a tu alrededor o peor aún, pasarse horas delante del televisor
Hablando el otro día sobre este tema con una colega, me comentaba que era bueno que pasaran cierto aburrimiento, que les permitía ser más autónomos puestos que nos les dirigíamos lo que tenían que hacer y que además no es beneficioso si se decide por ello. No sé, no opino que un niño o una niña sean más o menos dependientes si les ayudamos a programar su tiempo…no es que les aturullemos a actividades una tras otra hasta cansarles para tenerles activos pero si no les organizamos el verano sobre todo a los más pequeños se encontrarían desorientados…no? Y además…¿Es bueno que ellos tomen todas las decisiones que les competen? Como profesional y como madre te aseguro que la autonomía no se basa en dejarles tomar todas las decisiones, o ¿es que nadie ha vivido una discusión mañanera sobre la ropa que tiene que ponerse?
Desde luego es conveniente y muy necesario, sugerir actividades para luego ir dejando que el pequeño participe activamente. Está claro que es la forma más correcta de desarrollar sus intereses, máxime cuando comienzan a ser mayores.
Como consejos para pasar este tiempo hasta la vuelta al cole, te pueden ayudar:
- Es muy importante sobre todo para aquellos que no tiene hermanos o hermanas con los que jugar, que no pierdan el contacto con otros niños. Que vengan a casa o que vayan tus hijos a la de ellos. Salir juntos al parque, al cine…
- La colaboración en casa es fundamental, no por ser verano deben olvidar sus responsabilidades domestica. Colocar la mesa, recoger su cuarto, ayudar a tender la ropa… hay que seguir inculcándoles que la casa es cosa de todos y no de la madre y el padre.
- Un horario más flexible de lo normal pero que tengan tiempo para programarse el día. Acostarse o levantarse más tarde es parte de lo que significa el verano pero siempre con matices. Hay que buscar tiempo para las actividades de refuerzo escolar y demás rutinas establecidas en vuestra familia.
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