¿Quereis tener un hijo?

21 de mayo de 2007 por

¿Quereis tener un hijo?Lo habéis meditado mucho y por fin ha llegado el momento que parecía tan lejano: queréis tener un hijo. Una decisión muy importante que requiere planificación, una obligada visita médica y abundantes dosis de amor, tranquilidad… y paciencia.

Porque quedarse embarazada requiere su tiempo: sólo el 25 por ciento de las parejas consigue su embarazo en el primer mes de tener relaciones sexuales regulares, dos o tres veces por semana. Con ese ritmo, al cabo de seis meses, suelen lograrlo el 66 por ciento de ellas; después de un año, el 85 por ciento; y transcurridos dos años, el 90 por ciento, según la Sociedad Española de Reproducción. “Para lograr un embarazo, hay que mantener como mínimo tres encuentros sexuales entre los días 11 y 18 del ciclo. No importa que sean más, pero no deberían ser menos”, explica Sylvia Fernández-Shaw, jefa de la Unidad de Reproducción Humana García del Real (Madrid) (centro integrado dentro del Instituto de Ginecología EGR), quien precisa que para conocer el momento exacto de la ovulación —el de mayor fertilidad— se deben descontar 14 días desde que baja el periodo, porque la segunda parte del ciclo siempre dura dos semanas. Por tanto, en un ciclo normal, de 28 días, el día de la ovulación sería el 14, pero debemos cubrir siempre un margen de seguridad de tres días. “No hay que olvidar que los espermatozoides tienen un promedio de vida en el cuerpo de la mujer de unos 3 ó 4 días y el óvulo, de 24 horas”.

También existen otros métodos para conocer el día fértil, como la observación del moco cervical, que consiste en vigilar las secreciones vaginales hasta que éstas se vuelven casi trasparentes y muy abundantes, como clara de huevo, indicador de que ha llegado el momento adecuado. La medición de la temperatura corporal durante todo el ciclo —siempre por la mañana antes de levantarse— es otra alternativa, ya que ésta baja justo antes de ovular y vuelve aelevarse después. Ambos procedimientosresultan bastante complejos porque requieren un seguimiento continuo y detallado, aunque pueden servir para dar pistas, sobre todo en mujeres con periodos irregulares. El recurso al test de fertilidad puede ser otra opción, aunque no son del todo fiables, indica la especialista, “porque dan muchos falsos negativos”.

Acudir al médico

Para establecer un calendario de ovulación más preciso, lo mejor es acudir al especialista, una visita que, además, cumple otros objetivos igual de importantes. “La consulta preconcepcional debe formar parte de la asistencia prenatal de todas las mujeres, ya que la salud durante el embarazo depende en gran medida del estado de salud o enfermedad, nutrición, hábitos personales, estilo de vida e influencias ambientales de la mujer antes de concebir”, expone Juan Carlos Melchor, presidente de la Sección de Medicina Perinatal de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Perinatal (SEMP), para quien su utilidad no se limita tan sólo a la mujer que tiene el antecedente de una enfermedad o de un embarazo con mal resultado. “También es beneficiosa para todas las mujeres que parecen estar sanas y que no presentan factores de riesgo conocidos que puedan afectar a su reproducción”. La SEGO recomienda realizar la consulta dentro del año que precede al comienzo del embarazo. En ella le deberían hacer, según su protocolo de actuación, una completa historia clínica (edad, antecedentes médicos, familiares, hábitos, etcétera), una exploración física (peso, talla, tensión arterial y exploración mamaria), una citología y unas pruebas de laboratorio que determinen su estado general de salud.

Muchos de estos análisis evitarán la necesidad de su repetición en la primera consulta del embarazo. Además, como los futuros padres están muy receptivos, resulta el momento más indicado para ofrecer consejos y recomendaciones sobre la necesidad de llevar un estilo de vida saludable. Así como de prescribir algunos suplementos que pueden evitar o paliar complicaciones en los primeros estadios del embarazo, que es cuando se desarrolla el cerebro y la médula espinal del feto. “Aunque no todas las parejas realizan esta consulta, sí que conocen, por ejemplo, el efecto beneficioso del ácido fólico para la prevención de los defectos del tubo neural (ver recuadro adjunto) e inician su toma desde el momento que planifican el embarazo. En un reciente estudio realizado en nuestro hospital de Cruces (Vizcaya), sólo el 42 por ciento de la mujeres tomaba el ácido fólico preconcepcionalmente. Aunque estas cifras son alentadoras, es necesario ampliar la información y seguir fomentando el empleo de folatos. Somos conscientes de que aún queda un largo camino por recorrer”, constata el doctor Melchor. También se está empezando a recetar suplementos de yodo, “dado que España presenta un déficit leve de yodo que ni el consumo de productos marinos ni el empleo de sal yodada pueden cubrir. Por ello, la SEGO y otras sociedades científicas firmaron en 2005 un Manifiesto para la erradicación de la deficiencia de yodo en España, en el que se recomienda el consumo de suplementos de yoduro potásico de al menos 150 microgramos diarios desde antes del embarazo, durante toda la gestación y hasta que finalice la lactancia materna”. La carencia de yodo es, para la Organización Mundial de la Salud, la principal causa de retraso mental y parálisis cerebral prevenible.

¿Qué es el famoso reloj biológico?

El ovario de la mujer, al contrario de lo que sucede en el testículo del varón, posee una dotación limitada de óvulos que viene prefijada desde el nacimiento. A partir de ahí, y de forma natural, se va produciendo una pérdida de óvulos que culmina con la menopausia. La media de edad de máxima fertilidad se sitúa alrededor de los 25-35 años. Y la edad de cese de la función ovárica, de los 45 a los 55 años. La diferencia es un lento y progresivo declive de la capacidad reproductiva de la mujer, lo que significa que, a partir de los 40 años, resulta muy complicado quedarse embarazada.

Pasárselo bien

Una vez tomada la decisión, aparcados los métodos anticonceptivos y visitado al médico, no queda más que ponerse manos a la obra. Existen infinidad de creencias populares para aumentar las probabilidades de éxito, como colocarse en determinadas posturas, espaciar más o menos los coitos o, en el colmo de la ocurrencia, que la mujer haga el pino justo después. Estos trucos “son muy poco científicos, pero resultan divertidos, y es importante pasárselo bien. Hay que evitar el sentimiento de sexo obligatorio, de programación excesiva, cuando se busca un hijo. No sólo para que la relación resulte gratificante y relajante, sino también porque las contracciones uterinas que se producen durante el orgasmo son muy buenas para que los espermatozoides se muevan con total facilidad”, aconseja la doctora Fernández-Shaw. También hay que tomárselo con calma, porque algo tan sencillo y natural puede acabar no siéndolo. Lo dicen las estadísticas: alrededor de un 15 por ciento de las parejas españolas que intenta concebir presenta problemas de infertilidad (un 25 por ciento más que hace una década), según el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI).

El IVI señala diez factores que influyen en la fertilidad, entre los que se encuentran el aumento de la edad en que se tiene el primer hijo —entre los 30 y 35 años—; el impacto psicológico que significa buscar un embarazo y no lograrlo, que afecta incluso a la relación de pareja; el fallo ovárico oculto, responsable de complicaciones como la menopausia precoz; el tabaquismo, tanto en fumadores activos como pasivos, hombres o mujeres; el peso corporal, donde es tan negativa la obesidad como la anorexia; el aborto de repetición, el cáncer, la endometriosis, el síndrome de ovario poliquístico o la baja calidad del esperma del varón. “La mejor edad para la mujer está entre los 25 y los 35 años”, indica la experta. A partir de ahí, “no sólo quedan menos óvulos, sino que están, por así decirlo, envejecidos: son células que están más frágiles, y esta fragilidad biológica hace que se trate de ovocitos a los que les cuesta ser fecundados”. Eso en cuanto a ellas. Ellos, según un reciente estudio realizado en varios países europeos (España incluida), muestran una preocupante bajada tanto de la cantidad como de la calidad de sus espermato- zoides: en las últimas cinco décadas, su número se ha reducido a la mitad (de una media de 113 millones por mililitro, se ha pasado a 66 millones) y su movilidad es cada vez menor y más torpe. Las causas son achacables al tabaco, el sedentarismo, el consumo de drogas, los malos hábitos alimenticios y el uso de ropa ajustada, que sube la temperatura de los testículos (lo ideal es que estén un grado por debajo de la temperatura corporal). Nuestro ajetreado modo de vida también influye, aunque no resulta fácil de medir porque no siempre se manifiesta fisiológicamente. “Para averiguar si el estrés tiene algún impacto en la fertilidad, hay que medir los niveles de prolactina. En la mujer, la elevación de esta hormona puede acabar distorsionando la ovulación, mientras que en el hombre, este aumento hormonal produce una disminución de la libido”, indica Fernández-Shaw.

Hacer vida sana

Los expertos coinciden en que éste es el mejor momento para dejar algunos malos hábitos y adquirir otros nuevos. Y no sólo ella, él también, con el objetivo de favorecer la concepción y el embarazo sano. El primer desterrado debe ser el tabaco, que no sólo es altamente perjudicial para el feto, sino que, a partir de diez cigarrillos al día en la mujer, y de veinte en el varón, disminuye la fertilidad de forma significativa. Si no fumamos, conviene evitar el humo de los demás. Lo mismo con las copas: cuantas menos, mejor. Los medicamentos, las vacunas o las radiografías tampoco son buena idea, lo mismo que la exposición a sustancias nocivas, como los pesticidas. En cuanto al peso, tanto el sobrepeso como la delgadez extrema reducen las posibilidades de concebir, así que es recomendable intentar alcanzar un peso saludable antes del embarazo. Además de los suplementos, hay que comer variado y natural: no puede faltar ningún nutriente, pero, sobre todo, las frutas y verduras deben estar muy bien lavadas para evitar infecciones. Y hacer ejercicio, que no sólo sirve para estar en buena forma y preparar el cuerpo para el embarazo, sino para reducir el estrés. Es buen momento, por ejemplo, para empezar a hacer yoga, una actividad muy beneficiosa con la que podemos seguir durante la gestación. ¿Y cuánto hay que esperar? En el caso de las mujeres menores de 35 años, “hay que dejar pasar un año antes de consultar al especialista y, por encima de esa edad, convienehacerlo a los seis meses, pero no para tratase, sino simplemente para hacerse un diagnóstico”, concluye la especialista. Próximo paso: hacerse la prueba de embarazo.

Temas: Embarazo, Fertilidad y concepción, Pareja en el embarazo, Ser padres

Comentarios 4 comentarios
  1. Para tener un hijo varon que postura es la mas indicada.

    blanco0401 — 5 de septiembre de 2007 @ 12:55 pm
  2. [...] que comunican los testículos con la vesícula seminal. Así, queda interrumpido el paso de los espermatozoides y, como consecuencia de ello, se produce la incapacidad de fecundación en el [...]

    Pingback La anticoncepción masculina permanente: vasectomía (I) | Blog de paraBebes.com — 30 de enero de 2008 @ 12:28 pm
  3. cuales son los dias fertiles?

    monica marrufo — 10 de agosto de 2010 @ 1:20 am
  4. hola! bueno soy mujer casada tengo 14 años tengo muchs gnas de tenér un bebé es lo unico q le pido a dios y es mi sueño xq yo amo alos bebés son lo hermoso q hay en el mundo me muero x tenerlo en mis blazoz sera pra mi un reglo de dios dignmen q hgo pra lograrlo lo más antes posible cntestemen xfiss

    stephanny julissa — 9 de agosto de 2012 @ 2:12 am
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