¿Proteges los ojos de tus hijos?

15 de junio de 2010 por

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, cada minuto un niño se queda ciego en el mundo, por la falta de cuidado de los padres en la salud visual del menor y en España el 23% de los padres no toma precauciones para proteger los ojos de sus hijos de la radiación ultravioleta.

De acuerdo con el último estudio de Transitions Optical “La Salud Visual de los Europeos” y realizado por IPSOS en 7 países (Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña, Portugal, Países Bajos y España) en 2010, se ha pretendido averiguar el nivel de conocimiento y comportamientos de los padres sobre la salud visual. El estudio revela que un alarmante número de adultos están fallando a sus hijos – y a sí mismos – cuando se trata de cuidar la salud visual de forma apropiada.

Generalmente los niños pasan más tiempo al aire libre que los adultos y pueden llegar a estar hasta tres veces más tiempo expuestos a la radiación solar. A pesar de ello, el estudio revela que las familias españolas pasan una media de 30 horas a la semana en espacios exteriores y un 23% de los padres no toma ningún tipo de precaución para proteger los ojos de sus hijos de este tipo de radiación nociva. Mientras sólo un 23% de los padres obligan a sus hijos a hacer uso de gafas de sol que protegen a su vista de la radiación UV, un 68% les hace utilizar un sombrero.

“La mayoría de los padres saben que los rayos UV pueden dañar la piel, pero todavía no son conscientes del peligro potencial que supone una exposición continuada para la salud visual”, comenta el Dr. Carlos Verges, oftalmólogo de la clínica CIMA de Barcelona. “Es imprescindible que comprendan que los efectos nocivos de la radiación ultravioleta son acumulativos y que proteger cada día a los ojos de sus hijos este tipo de radiación juega un papel vital a la hora de mantener su salud visual a largo plazo”, añade el Dr. Verges.

Los padres deberían tener en cuenta que más del 23% de la exposición al sol tiene lugar antes de los 18 años. Es necesario proteger a los ojos de los rayos del sol durante todo el año, incluso en días nublados ya que el 90% de la radiación traspasa las nubes aunque no seamos capaces de percibirlo. Mientras que los ojos de cualquier adulto necesitan protección contra los rayos UV, el cristalino de los niños es incapaz de filtrar esta radiación.

Dado que los efectos nocivos de la radiación ultravioleta son acumulativos, una exposición prolongada durante muchos años puede conducir a la aparición temprana de cataratas y degeneración macular. Así, el aumento de esperanza de vida de los jóvenes de hoy se suma al posible riesgo de un niño de desarrollar problemas de visión; es por ello que la protección de los ojos desde una edad temprana resulta esencial por lo que el uso de unas gafas adecuadas que bloqueen el 100% de la radiación UV y de un sombrero puede reducir a la mitad la cantidad de rayos ultravioletas que reciben los ojos.

El estudio también revela que en España 4 de cada 10 niños utilizan gafas con prescripción y sólo el 6% hace uso de unas lentes que protegen de la radiación UV. “Estos datos no resultan del todo sorprendentes ya que si la mayoría de los adultos no son conscientes de los beneficios que aportan para la salud visual el utilizar este tipo de lentes, mucho menos lo son para sus hijos”, comenta Almudena Herrero, Trade Marketing Manager de Transitions Optical. Las gafas de los niños han avanzado de forma muy significativa en los últimos años y ahora están, más que nunca, preparadas para solventar las necesidades con respecto a la salud visual de los más pequeños.

Todo tipo de gafas, desde las de sol hasta las de prescripción deberían proteger del 100% de la radiación ultravioleta. “Si un niño necesita utilizar gafas de prescripción de forma habitual, las lentes Transitions®, cuyos cristales pasan de ser transparentes en espacios interiores a oscurecerse en espacios exteriores en función de la intensidad de radiación ultravioleta que recibe el cristal, son una magnífica opción a tener en cuenta. Este tipo de gafas tienen una ventaja fundamental con respecto a otras y es que protegen a los ojos del 100% de la radiación UVA y UVB. Para aquellos padres con niños reticentes a utilizar gafas, ahora podrán fomentar el interés de los más pequeños a la hora de utilizarlas mostrándoselas como unas gafas mágicas que cambian de color mientras que al mismo tiempo tienen la tranquilidad de estar cuidando la salud visual de los más pequeños”, añade Almudena Herrero.

Como los ojos de los más pequeños son también sensibles a la luz del sol y al deslumbramiento, las lentes Transitions hacen más fácil a los niños ver mejor gracias a su oscurecimiento automático en cuanto entran en contacto con la radiación UV, lo que además les permite reducir significativamente el hecho de tener que entrecerrar los ojos así como padecer fatiga visual ocular producida por la recepción de una luz intensa. “Me gustan las gafas que cambian de color, son muy cómodas y me protegen los ojos del sol. Ahora no me duelen cuando el sol es muy fuerte”, dice un niño de 10 años sobre las gafas Transitions. Proteger los ojos de los niños desde muy pequeños con unas lentes mágicas puede ser el primer paso para salvaguardar su salud visual cuando lleguen a una edad adulta.

Cuando se trata de saber el grado de conocimiento de los padres sobre cuál es la edad óptima para realizarse la primera revisión visual, los resultados obtenidos han sido bastante pobres y ha quedado demostrado que todavía queda un largo camino educativo a este respecto. Mientras el 47% considera que los problemas oculares no detectados pueden conducir al fracaso escolar, a un bajo rendimiento deportivo o que puede mermar la capacidad de concentración, el 50% cree, equivocadamente, que sólo es necesario acudir al especialista cuando ya se tienen problemas para ver o cuando se tiene una edad avanzada.

“La visión juega un papel clave en los principios funcionales de un niño, en su desarrollo socio-educativo. Aproximadamente el 80% del aprendizaje del niño durante los primeros 12 años de vida tiene lugar a través de los ojos. Los cambios en la visión pueden tener lugar sin que los padres se den cuenta por lo que es su responsabilidad el preocuparse de que éstos se realicen las revisiones visuales de forma regular”, comenta el Dr. Verges.

Un examen completo de los ojos puede ayudar a identificar algunas cuestiones que podrían dar lugar a dificultades en la visión en el futuro tales como la miopía, hipermetropía, astigmatismo y estrabismo que pueden tener un impacto negativo en la capacidad del niño para aprender y realizarse en clase. La identificación temprana de los problemas de visión de un niño puede resultar crucial porque los niños suelen ser más sensibles al tratamiento cuando se diagnostica a tiempo. Los padres deben ser conscientes de que los niños pueden tener problemas de visión no diagnosticados lo que puede provocarles una baja autoestima, obtener bajas calificaciones y crear problemas en de comportamiento.

Educar a los niños sobre su visión y cómo cuidar mejor de sus ojos es una de las maneras más seguras para lograr un cambio a largo plazo en los hábitos de un ojo sano. Para arrojar luz sobre el maravilloso mundo de la visión, el sitio Web educativo e interactivo dirigido a niños y sus padres, www.miralobien.com, enseña a padres e hijos hechos asombrosos sobre los ojos, la anatomía del ojo, los peligros de la radiación UV y ofrece además información sobre la discapacidad visual. Además, esta Web incluye juegos divertidos para entretener a toda la familia como el que invita a visualizar ilusiones ópticas y explica, además, qué es lo que ocurre durante una revisión visual con el fin de familiarizar al niño con este examen.

Fuente: Transitions Optical

Temas: Niños, Salud infantil, Ser padres

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