¿Qué es tener paciencia?

24 de febrero de 2010 por

El primer consejo que nos dan a los padres cuando estamos a punto de serlo, es que tengamos paciencia. El consejo se eleva al cuadrado cuando llega el segundo y posteriores. Tener paciencia no siempre es fácil, pero se consigue.

El problema que tengo en algunas situaciones muy concretas, es que NO SÉ qué se supone que tengo que hacer para ser paciente. Quiero decir que, dispuesto a tomármelo con toda la filosofía del mundo, a veces me encuentro con dos posibles formas de actuar, y no se cuál de las dos es la que se corresponde con tener paciencia.

Pongo un ejemplo arquetípico:

– Recoge tu chaqueta del suelo
– no
– por favor, recógela
– que no
– la vamos a pisar y se va a ensuciar
– estoy jugando… – y así hasta el infinito.

En este caso, ¿qué es tener paciencia?, ¿levantarse pacientemente y recoger uno mismo la chaqueta?, ¿o aguantar el tirón pacientemente y no ceder hasta que recoja la chaqueta? Se me ocurren argumentos que justifican cualquiera de las dos actitudes y que las enmarcan a ambas en lo que se considera “tener paciencia”: paciencia con la tiranía del niño, porque ya se le pasará con la edad; o insistir pacientemente, porque de otra forma se volverá un consentido.

La respuesta no viene en Internet y leyendo en consultorios de expertos (o viendo a Supernani), no logro despejar la incógnita. Seguro que hay una versión buena, pero yo no la encuentro.

Así que mientras alguien me da una pauta convincente, he tomado una decisión muy poco científica. No pretendo aleccionar, simplemente lo cuento como experiencia personal: cuando me encuentro en una de estas situaciones de incertidumbre, en las que no sé cuál de las dos paciencias es la buena, opto por actuar tal cual me apetezca en ese momento, sin más criterio que lo que me salga de la peineta, según tenga el día y el ánimo.

Después de todo, eso es con lo que se va a encontrar en la vida. La gente no le va a tratar siguiendo un manual de psicología ni meditando qué es lo mejor para su desarrollo personal. Ni sus jefes, ni su pareja, ni los guardias de tráfico, etc. La gente reaccionará a sus caprichos de maneras distintas, y muy influidas por su estado de ánimo.

Así que por mi parte, estoy siendo paciente en ambos casos (descartadas, por supuesto, otras opciones impacientes). Y por la suya, algo aprenderá acerca de las reacciones humanas, tantas veces caprichosas.

Temas: Educación, Educación de los niños, Paternidad

Comentarios 7 comentarios
  1. Me imagino que por paciencia yo entiendo, no tirarse de lo pelos cuando se llega a situaciones como esa y tener la capacidad de razonar la situación a la que uno se enfrenta… en mi caso y con mi hija la estoy desarrollando, ya que ahora no me desespero tanto como al principio :-)

    Jonay Pelluz — 24 de febrero de 2010 @ 9:44 am
  2. Hola Ata!
    Yo era profesora de danza y me consideraba muy paciente, hasta que fui madre y aprendí otra dimensión de la paciencia.
    Es más fácil ser paciente cuando tienes tiempo, cuando te da igual que un juguete o un abrigo se recoja antes o después, que cuando necesitas que se vista o acabe de desayunar porque llegas tarde. Me parece muy bien eso de actuar tal como apetezca. La naturalidad también es un don. Yo no puedo darte una pauta más convincente que la que tú me das a mi, pero en agradecimiento, te recomiendo un libro que le puede “echar una mano” a tu paciencia: “Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus hijos le hablen” de Adele Faber y Elaine Mazlish. No es un “método” ni un libro de psicológía, pero tiene herramientas que nos ayudan a esos padres que queremos “caminar” con nuestros hijos sin gritar, ni castigar.
    Un saludo!!

    Transi — 24 de febrero de 2010 @ 14:36 pm
  3. Efectivamente Jonay, la paciencia es lo que queda cuando la razón se rinde. No es por quitarte mértitos, pero supongo que estáis aprendiendo los dos ;)

    Transi, gracias por tus consejos, cotillearé lo que me dices. Mientras, seguiré confiando en el instinto que se supone que todos tenemos. Y sin perder de vista el principal objetivo, por encima del de crear” ciudadanos ejemplares: que progenitores y descendientes seamos lo más felices posible.

    Ata — 24 de febrero de 2010 @ 18:58 pm
  4. PACIENCIA, así, con mayuscula, porque si que es necesaria cuando de niños se trata.Lo que dice Ata Arróspide me parece acertado, si se dan ordenes y solo ordenes primero se cansa uno que ellos obedecer, hay que ingeniarcelas y buscar la manera mas apropiada para llegar a un acuerdo con el niño, utilizando los personajes que ellos admiran, haciendoles creer que son grandes y uno necesita que le colaboren, que lo protejan etc. volver todo como una especie de juego y aun así hay ocaciones en que se olvida que son niños y se acaba la paciencia, pero hay que tener cuidado.

    carmen chaverria — 16 de julio de 2010 @ 8:00 am
  5. Yo loque ocupo es saber como tener paciencia com mi marido el es super mayor que mi y tiene 2 hijos de la edad casi igual a la mia y el todo en lo ausoluto es para ellos tenemos un hijo en comun el trato com nuestra hija no me quejo pero xq com ellos es todo y incluso nos quita a nosotras para darles a ellos que hago lla siento que no tengo paciencia auxilio ocupo demasiada ayuda urgente

    Vanesa — 1 de agosto de 2010 @ 6:03 am
  6. es muy importante que nos aconsejen y nos ayuden asi mismo gracias

    darwin — 5 de enero de 2011 @ 7:47 am
  7. la verdad lei esto y a la final ella no esplica como tener paciencia

    andres — 4 de abril de 2011 @ 7:39 am
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