Mi hijo tiene los pies planos
Un pie plano es aquel que, por definición, presenta una deformidad en valgo (cuando se apoya la parte interna del talón), asociado a un hundimiento de bóveda o arco plantar.
Existe una etapa en la vida del niño en la que el pie plano valgo se presenta de forma fisiológica o normal. Por tanto, consideramos como pie plano aquella situación en la que el pie tiene un apoyo en plano valgo; éste aparece más acentuado de lo normal y no llega a corregirse espontáneamente como debiera.
El pie plano valgo puede observarse en niños que se caen a menudo, que deforman exageradamente los zapatos infantiles, que caminan con los pies muy desviados, en niños con tendencia a la obesidad y en aquellos que eligen como forma de juego, en el suelo, la sentada en W.
Pero ¿cuándo es necesario un tratamiento?
Consideramos dentro de la normalidad las desviaciones del talón durante los 3 ó 4 primeros años del desarrollo, si la medición del valgo del calcáneo no excede de los valores normales.
Cuando los niños son de tono bajo o muy laxos, sus tendones y ligamentos pueden no ser suficientes para mantener el pie alineado. En estos casos tendremos que vigilar la medición del valgo del calcáneo para asegurarnos de que requiere o no tratamiento.
Generalmente una medida mayor a 11-12º es determinante para la colocación de unas ortesis que corrijan la excesiva desviación del pie. Independientemente de la edad del niño.
En el momento de la detección de un valgo exagerado del pie, será el momento idóneo para actuar.
Tratamiento del pie plano
El tratamiento ortopédico va a consistir en la colocación de unas ortesis a medida que posicionen correctamente el pie. Dichas ortesis deberán acompañarse de un zapato de contrafuerte rígido.
El tratamiento complementario incluirá el trabajo de fisioterapia infantil y la atención a la postura del niño. Desde la fisioterapia se busca la tonificación de la musculatura intrínseca del pie con fáciles ejercicios para realizar en casa como es caminar por diferentes texturas, andar de puntillas, de talones, subir y bajar rampas, caminar sobre el borde externo del pie, coger cosas con los pies, arrugar un papel o una toalla con los pies, etc.
Tratándose de un bebé se le favorecerá, además, el desarrollo motor por el hecho de que en actividades de arrastre o gateo la musculatura del pie también trabaja.
Además, se recomendarán normas de higiene postural como la de evitar posturas de sentada en W para el juego ya que esta es una situación donde los ligamentos de cadera, rodilla y pie se encuentran solicitados en exceso.
En resúmen, podemos considerar que el pie plano laxo infantil es normal en una etapa del desarrollo motor siempre que no exceda de los límites de la normalidad a la que nos hemos referido.
Frente al diagnóstico de un pie plano valgo, es primordial iniciar el tratamiento ortopédico y recibir las pautas de fisioterapia, en especial si el caso es el de un bebé en el que nos encontramos con mayores posibilidades de influir por tratarse de su primer año de vida, el año dorado que garantiza un mayor éxito para cualquier tratamiento.
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Temas: Salud del bebé, Ser padres
