¿Se puede ser mal padre y buen jefe?

22 de marzo de 2010 por

Además de un titular resultón, esta pregunta es el destino final al que llego cada vez que reflexiono sobre los dichosos horarios y costumbres laborales en España, ¿me acompañáis desde el principio?

La cosa empieza recordando el eterno estudio que demuestra que en España somos los primeros o segundos que más horas estamos en el trabajo, y también los primeros o segundos (por la cola) en cuanto a efectividad de dichas horas.

Mi experiencia personal, desarrollada en una profesión (publicidad) en la que se presume de salir tarde, es paradigmática: cuando era un chavalote sin mujer ni hijos me sentía muy importante al participar en esas reuniones que empezaban a las 8 de la tarde. No es que fueran muy productivas, pero los que nos quedábamos hasta las tantas éramos los que estábamos en el ajo y los que a la larga teníamos más responsabilidades.

Cuando tuve mujer, y sobretodo hijos, empecé a sentir la necesidad de aprovechar intensamente las 8 ó 10 horas de oficina, para llegar a casa no mucho más tarde de las 9 (que ya es…).

Y entonces me di cuenta de que muchos de los jefes/dueños fomentaban claramente ese espíritu afterhours, a veces disfrazado de carga de trabajo (una presentación que se deja para el último momento, una reunión que se alarga innecesariamente, etc.), y otras por puro hábito (¿dónde vas a estar a estas horas, mejor que en tu oficina, con tus compañeros?).

La conclusión a la que llegué en muchos casos era evidente: “este ti@ no quiere estar en casa”, y cuando en casa te esperan tus hijos, esa conducta es para mirársela…

Extrapolando y dramatizando un poco, me cuestiono si la clase directiva, los jefes de este país que pretendemos arreglar entre todos (punto org), estará formada mayoritariamente por personas con la extraña patología de no querer estar con sus hijos.

Más allá del problema empresarial de nuestra ineficacia, más allá del coste derivado de generar ocupaciones para ocupar esas horas, más allá de la imprecisión, de la lentitud y de la falta de competitividad, más allá incluso del gasto energético, creo que también hay un matiz sociológico considerable.

Y entonces es cuando surge la pregunta que da título al post, ¿pueden ser buenos directores, líderes, guías, aquellos que no saben o no quieren ser buenos padres?

Yo tengo mi respuesta, pero antes me gustaría saber la tuya.

Temas: Familia, Ser padres

Comentarios 8 comentarios
  1. Interesante reflexión sobre padres y jefes. Les dejo otra sobre los nuevos padres: http://wp.me/PtMyT-fw

    Francisco — 22 de marzo de 2010 @ 14:27 pm
  2. Somos malos padres en general, nuestra sociedad esta anclada en los 70, no esta bien visto acabar pronto para ir a buscar a tus hijos. Un padre que recoge a sus hijos cada dia , es criticado incluso por otras madres. Otros paises con mucha mas productividad como Usa o Australia, te llaman la atencion por no acabar a las 5!
    Son poquisimas las empresas en Espana que ofrecen algo de flexibilidad horaria.

    Angels — 23 de marzo de 2010 @ 7:13 am
  3. Efectivamente, en España vamos un paso atrás. Espero que las cosas estén cambiando, como demuestra que se publiquen libros como el de Francisco.
    Un saludo a tod@s,
    Ata

    Ata — 23 de marzo de 2010 @ 16:26 pm
  4. Cuando un padre quiere mas a sus empleados que a sus propios hijos… o cuando desde que saliste del colegio te trato como un empleado… es una dieresis dificil de reflexionar…. “son tn humanos los jefes que se equivocan todos los dias”

    cesar — 24 de marzo de 2010 @ 18:04 pm
  5. Aiii Ata, que próxima me he sentido a tu post. Yo he trabajado durante 14 años en una agencia de comunicación también (publicidad, eventos, prensa y otros saraos…). Me he pasado días llegando a casa más tarde de las doce (osea al día siguiente), trabajando fines de semana y viajando como una posesa, portátil siempre al hombro. Sentía que mi trabajo era mi hobby, mi pasión… Pero tenía 22 años. He aprendido mucho sí, pero sobre todo y a raíz de tener a mi hijo, he aprendido que lo más importante en la vida es VIVIR y gestionar mi tiempo. Ahora no podría ser feliz en mi trabajo si no fuera feliz en mi vida y eso se traduce en tener tiempo para estar junto a mi hijo.
    Se que muchas personas no lo han entendido aún, piensan que ya no estoy comprometida porque trabajo sólo por las mañanas. Pero os aseguro que ahora soy más eficaz y eficiente que nunca. Mi tiempo es oro y el que quiera quemar el suyo calentando la silla que reflexione… Mi hijo crece muy rápido y el tiempo que paso junto a él es único e irrepetible.
    Besosssssssss Ata y a toda la comunidad de parabebes.com

    Blogmodabebe — 27 de marzo de 2010 @ 22:39 pm
  6. Excelente reflexión, compañero de profesión. Como ex-copy doy fe de que la publicidad es a la familia como el aceite al agua….
    Un abrazo!

    Accidentalmente — 14 de julio de 2011 @ 19:18 pm
  7. En mi opinion la familia juega gran papel en la vida profesional que hay un padre comprensivo ysirio en mismo tiempo tambien en el trabajo

    maria — 9 de marzo de 2013 @ 9:59 am
  8. […] Mal Padre Buen Jefe por Ata Arróspide de Noñoño […]

    Pingback Conciliacion laboral y familiar — 28 de junio de 2013 @ 10:26 am
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