Perfil de la madre adolescente española
Un estudio el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones científicas) titulado “Maternidad adolescente en España”, ha revelado que tener una primera relación sexual sin protección multiplica por seis el riesgo de embarazo adolescente. Este estudio, para el que se ha encuestado a 9.700 mujeres a partir de los 15 años de edad y hasta edades avanzadas, también ha permitido realizar el perfil de la madre adolescente española y reconocer cuáles son las consecuencias de un embarazo precoz.
Entre los resultados más relevantes podemos destacar la finalización precoz de los estudios, la precariedad de los trabajos obtenidos, la emancipación temprana y una relación de pareja débil. Así, la mayor parte de las madres adolescentes poseen un menor nivel de estudios, les resulta más difícil conseguir trabajos estables y tienen un nivel de actividad social y de interrelación menor que el resto de jóvenes de su edad.
Gracias a esta encuesta del CSIC, también hemos podido saber que en los últimos 50 años la tasa media del inicio de las primeras relaciones sexuales se ha reducido hasta siete años situándose a los 18. Sin embargo, un dato negativo es que la utilización de métodos anticonceptivos no sigue la misma línea y se sitúa unos años por detrás. En consecuencia, el ratio de embarazos no deseados entre las adolescentes sigue siendo bastante elevado, cerca del 10,7%.
Estos datos que podemos ver acerca del estudio ponen sobre la mesa algunos de los problemas a los que se deben enfrentar las madres adolescentes. El embarazo precoz desencadena una serie de acontecimientos que implican un cambio radical en la vida de las jóvenes madres y que, a menudo, implican una limitación de sus posibilidades y un incremento de los problemas.
Por lo general, estas chicas abandonan los estudios con mucha anterioridad, hecho que repercute directamente en las posibilidades de encontrar un trabajo estable que les permita una seguridad económica. Además, la mayoría son chicas que en el momento del embarazo todavía están viviendo en casa y que deciden junto con sus parejas emanciparse de forma rápida creando, así, una relación de pareja poco estable.
En definitiva, las madres adolescentes viven en un período muy corto de tiempo unos acontecimientos de gran relevancia en sus vidas y que normalmente se viven con un plazo de tiempo más extenso y que, por tanto, les permite madurar poco a poco.
Fuente: Estudio “Maternidad Adolescente en España” CSIC.
