Los riesgos de una dieta vegetariana
El empleo habitual y regular de una dieta diferente, puede acarrear complicaciones en la salud del bebé.
Por este motivo, antes de dar al pequeño una dieta vegetariana, es recomendable consultar con el pediatra y confirmar que el niño está sano y no presenta ninguna deficiencia nutricional.
El médico pediatra será quien mejor te aconseje qué alimentos necesita consumir para cubrir sus necesidades más básicas.
Investigaciones recientes sobre la salud y el desarrollo de los niños vegetarianos, alertan de que una dieta vegetariana muy estricta puede desarrollar deficiencias de hierro en la sangre, pudiendo provocar un retraso psicomotor.
La vitamina B12, conocida también como cobalamina, es esencial para la síntesis de la hemoglobina y la elaboración de células, así como para el buen estado del sistema nervioso.
Es un producto propio del metabolismo del organismo y no es consumible desde los vegetales, ya que no está presente en ninguno de ellos. Sí puede encontrarse en fuentes animales, dado que ya ha sido sintetizada, como ocurre con el huevo, las carnes rojas, las vísceras,…
La dieta vegetariana estricta o vegana, prohíbe incluso el consumo de huevo, por lo que los niños veganos necesitarán suplementos de esta vitamina para no desarrollar anemia, degeneración nerviosa o entumecimiento y hormigueo de las extremidades, tanto superiores como inferiores.
Estos estudios concluyeron también que el exceso de fibra en este tipo de dieta, puede disminuir el consumo de calorías, principalmente en los primeros años de vida del bebé y que la ausencia de vitamina D, puede ocasionar raquitismo.
Con estas anotaciones no se quiere decir que todos los niños vegetarianos acaben padeciendo enfermedades; lo que se pretende es prevenir, evitando que la dieta de su alimentacion sea aplicada sin ningún tipo de cuidado y control sobre la misma.
Temas: Alimentación del bebé
