Los Padres, Los Primeros Maestros

14 de noviembre de 2009 por

educación

El período de aprendizaje y crecimiento más importante de cualquier otro período en la vida de un niño es desde que nacen hasta los 6 años. Entre el nacimiento y los tres años tiene lugar el crecimiento físico y un aprendizaje acelerado. A partir de los cuatro años el niño sigue aprendiendo del mundo a través del juego, imitando todo cuanto ocurre a su alrededor y manifestando su personalidad, y es así como puede ir acercándose al mundo que le rodea.

Todos como padres deseamos darles lo mejor a nuestros hijos, ¿pero que es lo mejor? Si hoy en día tenemos tantas dudas y nos sentimos tan culpables en el modo de educar a nuestros hijos es porque nos sentimos solos, y nos faltan modelos para seguir, pero todo ello se debe al resultado de estar viviendo en un momento de grandes cambios, cambios en el mundo laboral de la mujer, la distancia entre las familias, la tecnología…
Pero así como los bebés vienen al mundo sin esperar que todo en nuestra vida esté en perfecta armonía, los niños no esperan de nosotros que seamos unos “padres perfectos”. La educación infantil es un proceso de crecimiento mutuo en el que los padres y los hijos crecen en escalas diferentes por medio de la interacción y los elementos que se aportan entre sí.

Por otra parte, nuestra cultura considera a los niños, y de hecho a todos los seres humanos en general, como máquinas. Nuestra sociedad valora el desarrollo intelectual por encima de todo y no presta atención a otros aspectos muy importantes para el desarrollo, como la parte física, emocional y mental, así como la espiritual que resulta menos tangible. En un intento de querer obtener estudiantes y adultos más intelectuales y competentes, se está cometiendo un error que pone en riesgo a los alumnos de preescolar ya que todo ello no aporta beneficios reales, tal y como demuestran estudios donde analizan el desarrollo saludable de los niños sometidos a estímulos y aprendizajes que no les correspondían.
Cada niño tiene su propio ritmo ya desde bebés, a cada uno le salen los dientes en su momento, empieza andar cuando se siente preparado, al igual que con el habla… pero cuando se trata de educación no se tranquiliza a los padres, ni se mantiene la autoestima del niño si no sigue el mismo ritmo de su clase, considerando que tiene dificultades de aprendizaje y se le lleva a clases de repaso con lo que al final el niño deja de ver la riqueza y la diversión que conlleva el aprendizaje.

Esto no significa que no se tenga que hacer nada cuando se observa un problema en el niño, sinó que lo que se haga esté dentro del propio ritmo de cada niño, no es sano saltar etapas, ni hacer que el niño aprenda cosas que no le corresponden para su edad. Y el hecho de que haya algo que “ahora” no sea capaz de hacer eso no significa que no pueda hacerlo más tarde. “Lo que está dormido despertará”

La clave para evitar muchos problemas en la educación infantil en nuestros días es comprender el desarrollo de los pequeños. Si comprendemos la naturaleza del pequeño mientras se desarrolla, seremos capaces de satisfacer sus auténticas necesidades a fin de lograr un desarrollo equilibrado de la mente, el cuerpo y las emociones.

Fuente: Rahima Baldwin

Temas: Desarrollo del bebé, Desarrollo infantil, Educación, Educación de los niños, Educación infantil, Escuela de padres, Niños, Niños: nuevas tendencias

Comentarios 1 comentario
  1. nustro deber de padres tenemos que cuidar a nuestros hijos

    nicolas — 6 de mayo de 2010 @ 0:14 am
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