Los niños españoles tienen huesos débiles

5 de marzo de 2009 por

nenetristeLos niños españoles no tienen una salud ósea óptima debido a una mala alimentación y a la carencia de vitamina D. Tan sólo el 10% de los niños ingiere la dosis diaria recomendada de calcio, según un informe de la fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Óseas (Fhoemo).

La osteoporosis es una enfermedad que generalmente se presenta en la vejez pero su prevención comienza desde la infancia, teniendo en cuenta que la niñez es una etapa vital para el desarrollo de los huesos.

Según Luis Miguel del Río, director médico del centro Cetir (Barcelona), ¨más del 90% de la masa ósea que tendrá un adulto¨ se desarrolla en la infancia.

Los hábitos alimenticios y un estilo de vida sano es el mejor camino para conseguir unos huesos fuertes y en general una salud infantil óptima. Todos los cuidados que se apliquen en la niñez ayudarán a evitar futuros problemas de salud.

El ejercicio físico regular también ayuda a mejorar la salud ósea de los niños, se estima que la práctica regular de actividad física en la infancia aumenta en un 20% la masa ósea y retrasa la aparición de osteoporosis hasta en 10 años.

La responsabilidad de que los niños tengan hábitos alimenticios saludables es básicamente de los padres, aunque profesores y pediatras también están implicados. Ofrecer una dieta equilibrada y enseñar a los niños qué alimentos son más convenientes para su salud, es una de las funciones de la persona que tengan a su cargo un niño.

Para mejorar la salud ósea es esencial consumir calcio y vitamina D. El calcio se encuentra, en mayor proporción, en alimentos como la leche y sus derivados (queso, yogurt…), las verduras, los pescados y moluscos.

Sin la vitamina D el cuerpo no puede absorber el calcio y fijarlo en los huesos, por eso los dos tienen que hacer parte de la dieta de los niños. La vitamina D puede obtenerse de dos formas: A través de la piel o de los alimentos.

Después de una exposición al sol el cuerpo genera naturalmente vitamina D. Un niño puede exponerse al sol aproximadamente durante quince minutos diarios, teniendo en cuenta que se debe cuidar su piel. Con este tiempo será suficiente para la producción necesaria de vitamina D.

Si se prefiere una ingesta de alimentos ricos en vitamina D podemos recurrir a las yemas de huevo, al pescado de agua salada o al hígado. También se le puede consultar al pediatra para que de otras recomendaciones según el organismo del pequeño.

No hay que olvidar que los niños necesitan cuidados que beneficien su bienestar físico y mental, por eso hay que supervisar lo que se les ofrece y se les enseña.

Temas: Niños, Salud infantil

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