Los miedos infantiles

21 de enero de 2009 por

miedoEl miedo es una característica normal del desarrollo infantil. Los miedos suelen aparecer entre los tres y seis años de edad, aunque pueden darse en cualquier momento de la infancia.

Dependiendo de la clase de miedo y de la forma como los padres lleven el tema, podrá variar el tiempo para que el niño lo supere.

¿Porque un niño desarrolla miedo?

Un niño desarrolla miedo porque su imaginación crea ficticias amenazas o porque ha visto o aprendido que debe tener miedo.

Pero no todos los miedos son perjudiciales, algunos de ellos ayudan a evitar que el pequeño se exponga a situaciones de riesgo. Por ejemplo, el miedo a caerse, a cruzar la calle solo, etc.

Los miedos de los niños aparecen y desaparecen según las experiencias que vivan, generalmente son producidos por situaciones de cambio o en la fase introductoria al conocer nuevas cosas: Las personas desconocidas, los animales, los ruidos, entre otros. Lo importante es que los padres le ayuden a canalizar y desaparecer sus temores para que no sean perdurables.

¿Qué miedos son los más comunes?

Según la edad puedan desarrollar las siguientes clases de miedos:

De cero a tres años: En este periodo pueden tener miedo a los objetos ó ruidos que aparecen de forma brusca y repentina. Miedo a los extraños, a la oscuridad y a separarse de los padres.

De tres a seis años: Pueden tener miedo a los animales, a separase de los padres, miedo a la oscuridad, a los truenos o relámpagos.

De siete a diez años: Miedo a la oscuridad, miedo a la soledad, a hacer el ridículo ó miedo a la muerte.

De once a doce años: Miedo a los cambios físicos, a la muerte o al rechazo de sus amigos o conocidos.

Si aparece el miedo ¿qué deben hacer los padres?

No deben darle trascendencia al tema pero tampoco reírse o burlarse del pequeño. Deben hablarle al niño en tono bajo y movimientos pausados para que le él sienta tranquilidad y poderle explicar que no existe un peligro real.

Se debe dar un apoyo afectivo y ayudarle a enfrentar juntos (padre e hijo) el miedo, mostrándole que no debe sentir ningún y luego dejar que él sólo lo afronte.

Procurar felicitarlo cuando haga esfuerzos por superar el miedo y convencerlo de que no se debe avergonzar por los temores que le surjan.

Es recomendable no proteger en exceso a los niños para evitar que desarrollen miedo a todo, la exploración que puedan hacer por su cuenta y las experiencias que vivan les ayudarán a vencer cualquier temor.

Temas: Educación infantil, Niños, Ser padres

Comentarios 3 comentarios
  1. es una nota muy superficial: todos los seres humanos experimentamos miedo por obra de nuestra misma naturaleza humana: miedo a lo desconocido, al “otro” y al muerte. Los niños a medida que crecen se enfrentan con nuevos desafíos intelectuales y emocionales que los hacen conscientes de estos básicos miedos humanos. Los objetos llamados de “apego” o “transicionales” pueden ayudar mucho en estos momentos, porque dan tranquilidad a los niños (y a los adultos, el tel móvil es un ejemplo de objeto de “apego” de los adultos)

    chau

    Paula

    paulabertran — 26 de enero de 2009 @ 4:18 am
  2. buenas tardes:

    Bien, primero decir que todo el mundo posee miedos a lo largo de toda su vida. Todos tenemos miedo a algo, y es ese miedo el que quizá no nos deja seguir, por eso no es malo, desde mi punto de vista como Pedagoga, tener miedos. Como está definido “miedo” es temor o “susto” “congoja” hacia lo desconocido, y siempre hay alguien que nos ayuda a superar ese miedo.
    hay que dejar que el niño tenga miedo, pero que eso no se haga perenne, sino una etapa más de su vida.

    un saludo

    meiga — 28 de enero de 2009 @ 16:58 pm
  3. Muy interesante

    ivonne marrer0 — 15 de julio de 2009 @ 2:30 am
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