Las distrofias musculares en la infancia

7 de mayo de 2008 por

BebéBajo este nombre se engloban un grupo de enfermedades que causan daños en la musculatura del niño y acaban produciendo una pérdida de fuerza, y a veces deformaciones. La más frecuente es la llamada distrofia de Duchesne, llamada así por el médico francés que la descubrió en 1861.

La distrofia no puede denominarse como una enfermedad dolorosa ni puede relacionarse con un retraso mental. Por lo general, los niños que la padecen no suelen presentar problemas con los músculos respiratorios ni con los que permiten tragar, salvo en casos en estados excepcionales o muy avanzados.

Aunque no exista un tratamiento específico, es muy importante un diagnóstico temprano, sólo así se podrá imponer un tratamiento paliativo, eficaz y rápido.

Síntomas

Suele aparecer entre los 2 y los 6 años en que se aprecia una pérdida de fuerza, que se manifiesta sobre todo en la dificultad para dar saltos y para levantarse del suelo. Con el paso del tiempo, esta distrofia se traducirá en la dificultad para levantarse de una silla o subir una escalera. Por lo general, se transmiten genéticamente, aunque no todas las personas con distrofia muscular la heredaron. Puede decirse que por cada 4.000 nacimientos, un bebé padece esta enfermedad.

Partes afectadas

Las zonas que con más frecuencia e intensidad se dañan son la musculatura de la columna, los hombros y las caderas, aunque pueden verse afectados cualquiera de los 434 músculos voluntarios.

Los especialistas opinan

No existe un tratamiento específico aunque es muy útil el estiramiento de las articulaciones, como es el caso de los masaje infantil, sin embargo debe hacerse siempre bajo vigilancia médica.

Una cosa es la contractura muscular y otra (que genera más problemas) es el exceso de ejercicio para alcanzar un desarrollo muscular, que ni se consigue ni es útil.

Está contraindicado el reposo, ya que acelera la debilidad muscular.

El niño con distrofia debe conocer sus limitaciones. Y los padres deben saber que una sobreprotección más que una ayuda, lleva inevitablemente a la dependencia. El niño debe comprender su problema y los adultos deben, con la mayor comprensión posible, permitir que se desarrolle y se sirva por sí mismo. También puedes visitar el post mi hijo sufre retraso psicomotor.

Temas: Salud del bebé

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