Laringitis aguda en bebés
La laringitis aguda es una enfermedad infecciosa e inflamatoria común en la primera infancia. Afecta principalmente a la laringe, órgano donde se sitúan las cuerdas vocales. Hay que tener especial cuidado en su tratamiento pues pueden verse afectados además, los bronquios y la tráquea.
Sintomatología
La tos suele ser seca, metálica (parecida a la tos perruna) y espasmódica, sobre todo durante la noche; estos síntomas se acompañan de ronquera, dolor de garganta y, a veces, fiebre alta. A menudo el niño puede emitir un pitido cuando intenta coger aire, mostrando grandes dificultades para respirar.
Esta fase no suele durar más de tres días, aunque las molestias que acompañan (ronquera, tos con mucosidad,…) pueden extenderse más de una semana.
Etiología
Podemos decir que el “pseudocrup” es la laringitis más frecuente en los niños de edad comprendida entre uno y cinco años. Aunque, en ocasiones puede aparecer durante el primer año de vida.
Pueden originarlo diversos virus y comienza como un catarro leve de las vías altas, empeorando por la noche con una tos seca y espasmódica, tal y como hemos apuntado anteriormente. Otras veces, puede formar parte de una infección bacteriana, una gripe o una laringotraqueobronquitis.
La vía de contacto son la tos y los estornudos.
¿Qué pueden hacer los padres?
En un primer momento, será necesario tranquilizar al bebé o al niño. Su estado suele mejorar al respirar en un ambiente húmedo producido por un humidificador. Otro remedio que puede resultar de gran alivio es llevarle al cuarto de baño y abrir el grifo del agua caliente; los vapores que este agua producen, pueden descongestionar bastante las vías respiratorias del pequeño.
Y, aunque nos parezca una osadía, otro remedio que da muy buen resultado es sacarle bien abrigado a la terraza o a la ventana para que pueda respirar aire fresco de la calle; se recomienda respirar durante, al menos, 15 minutos.
Nota: recordemos que sólo deberá tener al descubierto las vías respiratorias para no empeorar innecesariamente su estado.
Tratamiento médico
Si llevamos a un niño con laringitis a urgencias con una crisis, seguramente le aplicarán un aerosol. Consistirá en que respire, a través de una mascarilla, oxígeno, suero fisiológico y un medicamento antiinflamatorio o broncodilatador.
Es necesario que el niño siga sus revisiones médicas para conocer su evolución y, en caso necesario, será el pediatra quien le derive al especialista (otorrino o neumólogo).
Pero, ¿cuándo hay que acudir a urgencias? siempre y cuando el pequeño no mejore con los métodos comentados o el niño tenga grandes dificultades para respirar. Además, habrá que acudir inmediatamente a un centro médico si el niño presenta hundimiento de pecho o si tiene menos de tres meses y padece ronquera constante.
No obstante, esta enfermedad suele desaparecer por sí misma hacia los seis años de edad.
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