Lactancia materna: Cuando no se recomienda para el bebé (I parte)
En la vida cotidiana no es muy frecuente que se presenten situaciones en las que la lactancia materna es contraindicada. Sin embargo, enfermedades especiales y muy específicas que padezcan tanto la madre como el bebé, son las principales razones para suspender el amamantamiento.
Siempre se ha dicho que la leche materna es la mejor opción para alimentar a los bebés debido a sus propiedades nutricionales, por ello siempre será el mejor alimento para tu bebé. A continuación te mencionamos los casos en los definitivamente la lactancia materna no es posible:
Enfermedades de la madre:
-Infección por VIH
Se ha comprobado que el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) Tipo 1, puede ser transmitido a través de la leche materna. En los países desarrollados, cuando la madre tiene VIH, la lactancia materna está contraindicada debido a las variadas fórmulas de lactancia artificial a las que se puede acudir.
-Infección por el virus de la leucemia humana de células T
Existe una clase de virus llamado HTLV que causa leucemia o linfomas de células T del adulto. Se ha comprobado que si la madre es portadora de este virus puede transmitírselo al bebé a través de la leche. Al parecer congelando la leche queda inactivo el virus, pero esta probabilidad está en fase de estudio.
-Fármacos y drogas durante la lactancia
Son pocos los medicamentos que no son compatibles con la lactancia, generalmente hay varias opciones para no afectar el amamantamiento. Sin embargo en casos excepcionales hay que contraindicar la lactancia materna por el consumo de los fármacos. Por ejemplo, los utilizados en tratamientos con agentes quimioterapéuticos o antimetabolitos.
Algunos diagnósticos necesitan de la toma previa de medicamentos para ser practicados y su consumo no es recomendable cuando se está lactando. En estos casos, antes de tomar el medicamento, se aconseja extraer la leche y congelarla para que el bebé no la suspenda.
El consumo de heroína, cocaína, marihuana o anfetaminas es incompatible con la lactancia por sus efectos nocivos en el bebé.
-Casos que necesitan una evaluación personalizada
Existen enfermedades en las que se ha aislado la posibilidad de contagio a través de la leche materna, pero los especialistas sugieren seguir de cerca estos casos para eliminar cualquier riesgo.
Por tanto hay que hacer un control individual si se sospecha o se padece alguna de las siguientes enfermedades: Tuberculosis, herpes simple (si hay lesiones herpéticas en los pezones hay que interrumpir la lactancia), hepatitis C, brucelosis, sífilis, varicela o sarampión.
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