La muerte súbita del lactante, aprende a disminuir los factores de riesgo

8 de junio de 2009 por

bebeduermeEl síndrome de la muerte súbita del lactante se define como la muerte repentina e inexplicable de un bebé de menos de un año de edad por causas desconocidas.

Es un fenómeno del que se tiene poca información pues no hay un aviso previo que indique los factores que inciden en la muerte del bebé. De los casos de muerte súbita que se han reportado, todos coinciden en no tener ningún síntoma característico o un signo de dolor o enfermedad en el bebé.

El síndrome de muerte súbita del lactante conocido como (SMSL), es una de las principales causas de muerte en bebés menores de un año en los Estados Unidos. Por ello, se han adelantado investigaciones para determinar las causas que desencadenan este fenómeno.

Y aunque no se han conseguido resultados precisos, se han identificado algunos factores que pueden incrementar las posibilidades de riesgo.

¿Cuáles son las posibles causas de la muerte súbita del lactante?

La mayoría de las muertes se relacionan con el sueño y se incrementan el número de casos cuando hace frio. De los estudios médicos se deducen los siguientes posibles factores de riesgo:

– Bebés que duermen boca abajo
– Bebés que duermen en la misma cama con sus padres: Se pueden presentar problemas de respiración.
– Partos múltiples.
– Bebés prematuros.
– Madres que fuman.
– Cuidado prenatal tardío.

¿Qué recomendaciones se deben tener en cuenta para disminuir los factores de riesgo?

- Poner al bebé para dormir siempre boca arriba
Es el consejo más común. Es importante que los bebés duerman boca arriba durante la siesta o durante la noche. En caso de que se desee poner al bebé boca abajo para que descanse de la misma posición, es aconsejable que la madre siempre este al lado del pequeño.

- Acostar al bebé en superficies firmes
Hay que evitar acostar al bebé en superficies blandas como camas de agua, sofás o colchones muy blandos.

– Evitar el sobrecalentamiento

No abrigar demasiado al bebé y procura que la temperatura del dormitorio del bebé siempre sea la misma. El bebé no debe sentirse caliente al tocarlo.

- Despejar la cuna o la cama en la que duerme el bebé
Evitar tener muchas almohadas, peluches, edredones, mantas u otros productos de descanso que puedan obstaculizar la respiración del bebé.

- No exponer al bebé al humo del cigarrillo
- Tratar de que el bebé tenga su propia cuna y habitación.

Temas: Bebés, Maternidad, Paternidad, Salud del bebé, Ser padres

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