La delicada piel del recién nacido
La piel es un órgano funcional esencial que actúa como barrera frente a las infecciones, protege a los órganos externos e internos y contribuye al mantenimiento de la temperatura y del control sensorial-táctico, por lo que su protección es una cuestión de salud.
La piel del bebé presenta unas características distintas a la de los adultos. Su capa córnea es demasiado delgada para formar una barrera eficaz contra los agentes externos, su pH se altera con facilidad y su film hidrolipídico es menos eficaz. Además, los pliegues cutáneos son profundos y numerosos, requiriendo de una higiene muy cuidada. Todo esto origina una piel extremadamente sensible y propensa a irritarse.
Por todo ello, el baño y un adecuado cuidado de su piel constituyen una rutina muy importante para preservar la salud de la piel de su bebé.
Productos cosméticos: principios activos
Los diferentes extractos y principios activos que incorporan los productos destinados al cuidado infantil, los harán idóneos para el tratamiento de la piel del más pequeño. Las propiedades que deben cumplir son principalmente tres:
*Reducir la inflamación y la irritación causada por roces que pueden llegar a dañar su piel.
*Proteger la piel del bebé contra microorganismos o cualquier otro factor externo.
*Hidratarla de manera continuada para evitar la sequedad y con ello posibles irritaciones.
Productos cosméticos: envases
Para una mayor comodidad, los envases deberan de cumplir una serie de requisitos:
*Tener un práctico dosificador.
*Poseer un sistema de sujeción de las botellas de mayor tamaño.
*Presentar un diseño ergonómico.
*Estar diferenciados por colores.
*Presentar distintos formatos.
*Contener fórmulas de mayor calidad.
En definitiva, la higiene y el cuidado del bebé tiene que ser una experiencia agradable tanto para él como para los adultos.
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