El misterioso y enigmático cerebro de los bebés

26 de mayo de 2010 por

Cualquier adulto puede imaginar lo que pasa por la cabeza de un niño, o entender el hervidero de emociones que es el cerebro de un adolescente, porque todos hemos sido niños, adolescentes, y por tanto lo recordamos. Digamos que estamos de vuelta.

Pero lo que pasa por la mente de un bebé es un misterio. No tenemos ni idea, ¡¡lo hemos olvidado todo!! Es probable que los bebés nazcan con una noción precisa de quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos; que conozcan a la perfección los mecanismos de la creación y que entiendan con toda naturalidad las dimensiones del universo, la anécdota de los agujeros negros, el espacio, el tiempo (incluso el meteorológico), etc.

Puede que un instinto de conservación natural haga que lo olvidemos todo, completamente todo y para siempre, antes de que podamos utilizar esa información para autodestruirnos.

Estas incógnitas carcomen a los adultos y se traducen en innumerables estudios sobre el cerebro de los bebés, llevados a cabo desde prestigiosos departamentos de diversas universidades. Estos concienzudos experimentos llegan a conclusiones tan alucinantes como que “los bebés que escuchan a Mozart NO son más inteligentes”; o la última que dice que “los bebés aprenden rápidamente mientras duermen”.

Claro, para saber lo que piensa un tipo de 20 años basta con preguntarle, o hacer memoria, pero para saber lo que pasa por la mente de un bebé, hay que ponerle electrodos y “soplarle en los ojos 200 veces en media hora, mientras duerme”. Voy a reservarme un par de opiniones al respecto…

Estos son dos ejemplos, pero cada poco sale alguno curioso. Más allá de los estudios serios, que también los hay (quiero pensar que son mayoría los que realmente ayudan a atajar problemas reales desde muy pronto, y a hacer nuestra vida mejor) hay muchos que parecen seguir una metodología común: se plantea una hipótesis absurda, y se hace un estudio de campo para validarla o no. En cualquier caso, el resultado es surrealista e inútil… pero divertido.

Os propongo que hagamos nuestra propia investigación. Hipótesis de partida “los bebés zurdos, de mayores tienen más posibilidades de aficionarse a la tortilla de patata sin cebolla, que los diestros…” Ala, a experimentar.

Temas: Bebés

Comentarios 2 comentarios
  1. Hola, magnifico post. Es increible la capacidad que tienen para abserver todo tipo de conocimientos.
    Si pudieramos mantener esa capacidad cuando crecemos…

    Saludos
    Jose

    Colegios de Murcia — 28 de mayo de 2010 @ 12:41 pm
  2. Hola Jose,
    increíble de verdad esa capacidad, inalcanzable para los adultos. Por eso a veces siento que saben más de lo que dicen, incluso que me miran con cierta condescendencia…
    Saludos

    Ata Arróspide — 28 de mayo de 2010 @ 18:37 pm
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