Gripe porcina en bebés y niños, infórmate y protégelos
La gripe porcina es una enfermedad respiratoria que afecta a los cerdos. Es ocasionada por varios agentes virales y se destaca por ser altamente contagiosa.
Hasta el momento no se conocían muchos casos de contagio en los humanos. Los brotes e infecciones reportados habían sido muy esporádicos y se reconocían en grupos cerrados en los que se tenía contacto directo con los animales.
Ahora, por la cantidad de casos que se han presentado tanto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elevado el nivel de alerta a cinco (la escala es de uno a seis), lo que indica que el virus puede trasmitirse con facilidad de persona a persona y que se está propagando con rapidez. Por lo tanto es necesario informarse para evitar que bebés y niños se vean afectados.
La gripe porcina en los humanos produce síntomas similares a los de una gripe común:
Fiebre, tos, estornudos, dolor de cabeza, dolor muscular o dolor de garganta. Además, suelen presentarse afecciones del tracto digestivo.
Cuidar a los bebés y a los niños
Aunque los principales afectados por la gripe han sido los adultos jóvenes, los bebés y los niños no están exentos de padecerla. Por ello se recomienda alejar a los pequeños de personas que tengan síntomas de resfriado o de personas que, sorpresivamente, presenten signos de tos y de malestar general.
¿Cuándo hay que alarmarse?
Hay que evitar alarmarse por cualquier estornudo, con un solo estornudo no quiere decir que el niño esté enfermo. Sin embargo, si es notorio que en más de una oportunidad el bebé muestra cambios de salud o de estado de ánimo, hay que prestar atención y vigilar más de cerca cualquier alteración.
Debes alarmarte cuando tu hijo presente:
-Fiebre leve o alta y dificultad para respirar.
-Rechazo a consumir alimentos o líquidos.
-Aumento de la frecuencia respiratoria.
-Trastornos en el temperamento. En el caso de los bebés se nota intranquilidad.
Si el bebé presenta en repetidas ocasiones alguno de los anteriores síntomas, hay que llevarlo al centro de salud más cercano para que hagan le hagan un diagnóstico y se descartar la presencia del virus.
Las guarderías deben estar atentas a cualquier trastorno de salud que presenten los niños y comunicarlo inmediatamente a los padres. En recintos cerrados los niños son más susceptibles a cualquier clase de contagio.
Actualmente no hay vacuna para el virus de la gripe porcina. Los virus mutan continuamente y se desconoce si las vacunas de la gripe común pueden proporcionar protección. Por eso, en caso de cualquier sospecha lo más indicado es acudir al médico. La gripe porcina no es mortal si se detecta a tiempo y se aplica el respectivo tratamiento.
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