Enseñar al niño a comer en familia
13 de Marzo de 2008 por paraBebes.com
Sin duda alguna, comer juntos en familia es un aspecto muy importante para la socialización de tu pequeño. No hay que dudar que cenar con un niño de 1 año puede parecerse más a la hora del almuerzo de los leones del zoo que a una apacible y tranquila cena familiar. Sin embargo, debes tener en cuenta que comer juntos en familia, con la televisión apagada y sin otras distracciones, es un aspecto esencial para la socialización del más pequeño.
Si tienes presente la norma fundamental sobre dar de comer a tu hijo (tú preparas la comida y él se la come), la hora de la cena será mucho más agradable. Si además evitas las peleas habituales acerca de lo que come, deja de comer, cuánto come o lo que tarda en hacerlo, todo resultará mucho más sencillo.
Procura animar a tu hijo a ser autónomo en la mesa, para ello tendrás que ayudarle a conseguirlo. Asegúrate de presentarle la comida de forma que pueda cogerla sin dificultad y no discutas sobre lo que hace con ella en el plato o cómo se la lleva a la boca. Enséñale, pero sin que se pueda sentir coaccionado.
Comer con las manos le hará sentirse competente y, practicar con una cuchara, mucho más.
La mayoría de los niños de 18 meses debería saber usar la cuchara, más adelante podrán manejar el tenedor sin apenas dificultad. Al mismo tiempo tu hijo probablemente se aficione a beber de una taza, aunque para ello necesite la ayuda de asas o una boquilla.
Ayúdale a conseguirlo
Una de las mejores formas de mejorar la actitud de tu hijo con la comida es permitir que se involucre en su preparación. Una vez que haya cumplido su primer año, dejalé que asuma alguna tarea que le haga sentirse una parte importante del ritual (llevar las servilletas a la mesa, sus cubiertos) Más adelante, cuando tenga 2 ó 3 años, invitalé a participar en la elaboración de la comida (llevando la lechuga al frigorífico, rociando de canela las natillas).
Trata de inculcar la sencilla norma de prueba al menos un poco. Procura que tu hijo pegue al menos un solo bocado aunque la comida sea totalmente nueva para él. Hazle saber que sólo así sabrá si le gusta o no. A la mayoría de los niños les cuesta probar platos desconocidos; no obstante, si se acostumbran a hacerlo, les será muy útil cuando sean invitados a comer a casa de un amiguito.
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