Enseña a leer a niños sordos
Para algunos padres o educadores puede sonar imposible la idea de enseñar a leer a un niño sordo. Pero la realidad es otra, los niños sordos también pueden disfrutar de los beneficios que da la lectura, sólo es cuestión de enseñar con paciencia, dedicación y lo más importante: Leer en voz alta, gesticulando, haciendo mímica y pantomima.
Es obvio que hay que acudir a otros recursos pedagógicos para que los niños sordos aprendan a leer. Por eso tanto padres como educadores, deben de esforzarse por aplicar diferentes métodos de enseñanza para hacer posible que todos los niños tengan acceso a la lectura, pues es un componente fundamental en el desarrollo del lenguaje.
En el caso concreto de los niños sordos, existen diferentes técnicas a las que se puede acudir para su aprendizaje. Algunos especialistas afirman que la lectura de cuentos en ¨voz alta¨ tiene es un método eficaz para estimular el desarrollo de la lectoescritura.
Leer cuentos infantiles a niños sordos
A través de las investigaciones se ha comprado que leer cuentos infantiles a niños sordos es una herramienta estimulante para que aprendan a leer. Lo estudios realizados se basaban en observar cómo los adultos sordos le leían a sus hijos sordos y se encontró que habían patrones repetitivos en todos los casos.
Estos patrones se identificaron y se sugirieron como estrategias para que, a través de la lectura en voz alta, se le pueda enseñar a leer a un niño sordo. Aquí te presentamos algunas:
-Cuando se esté leyendo hay que utilizar el lenguaje de señas con movimientos corporales y faciales. Se debe procurar que estos movimientos sean de espontánea y fácil comprensión.
-No descuidar ningún lenguaje, cuando se esté leyendo no hay que olvidar ni la mímica ni la lectura, los dos deben ir a la vez.
-No hay que limitar la pantomima a la narración del texto. Se pueden añadir otros elementos que estén implícitos.
-Seguir las indicaciones del niño y tenerlas en cuenta. No hay que aislarlas de la historia.
-Adaptar las señas y su tamaño para mantener el interés del niño.
-Entre más veces se lea el cuento, cada vez más hay que ceñirse al texto. Si al principio había narración incluyendo ideas implícitas, la segunda vez hay que tener más en cuenta el texto sin dejar de lado el lenguaje corporal.
-A través de la expresión corporal hay que evidenciarle al niño en la narración que se ha producido un cambio de personaje. Acudir al uso del espacio puede ser un buen recurso en estos casos.
-Preguntarle al niño a través de la expresión facial.
Aunque las anteriores estrategias se plantean a partir de las experiencias de la lectura que hacen los padres sordos a sus hijos sordos, cualquier padre puede aplicarlas. También es una forma de concienciarnos que leer cuentos infantiles a los niños, sean sordos o no, tiene grandes beneficios a nivel educativo, afectivo y familiar.
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