Embarazo: una dieta equilibrada
La mujer embarazada tiene que ganar peso para poder alimentar a su bebé, aunque no demasiado. Lo habitual es que el peso de la futura mamá se vea incrementado en 9 ó 12 kilos, no más. Aunque la flexibilidad de este intervalo dependerá de la constitución de cada mujer.
El desayuno
Qué evitar: tras una noche en ayunas, tomar un café solo o una fruta es poco, y puede producir cansancio, mareo y náuseas. Tampoco se deben tomar embutidos (excepto jamón cocido), y el café muy limitado (nunca más de dos tazas al día).
Qué tomar: el desayuno debería aportar entre el 20% y el 30% de los nutrientes de todo el día. Si nos despertamos con náuseas podemos comer una galleta antes de levantarnos de la cama, y cuando tengamos apetito, tomar un buen desayuno. Hacerlo fuera de casa no plantea ningún problema, ya que en todas partes encontraremos alimentos básicos: un café con leche (más leche que café, a ser posible), con dos rebanadas de pan con aceite y jamón cocido, por ejemplo, son una buena combinación. La fruta, también aconsejable, podemos llevarla de casa y tomarla a lo largo de la mañana.
El tentempié de mediodía
Qué evitar: las comidas grasas y la bollería industrial. No abuses de las máquinas expendedoras ni de las bebidas gaseosas.
Qué tomar: lo mejor es complementarlo con el desayuno. Si tomaste pan con jamón, ahora fruta y un yogur. Si te hace falta algo más contundente, una buena opción son los frutos secos o un pincho de tortilla.
La comida
Qué evitar: las comidas fritas o rebozadas, mejor a la plancha. La guarnición de patatas fritas, que contiene mucho aceite. Los aceites que se usan en bares y restaurantes suelen ser de baja calidad y su continua reutilización los hace poco saludables. Tampoco son recomendables las salsas, ya que nunca se sabe su composición exacta y pueden contener huevo u otros alimentos dañinos.
Qué tomar: la comida principal debería estar compuesta por un plato de guiso tradicional no muy pesado (arroz, legumbres, pasta), un plato de proteína acompañado de una guarnición de verdura o ensalada (carne, pescado), y un postre, preferiblemente fruta con yogur. Una buena opción sería un plato de lentejas, pechuga de pollo a la plancha con ensalada y una pieza de fruta.
La cena
Qué evitar: las cenas pesadas y grasientas. Si cenas fuera por una celebración, intenta comer poco y dos horas antes de irte a dormir.
Qué tomar: complementa la comida, si comiste carne, cena pescado. Y siempre, para dormir mejor, una cena ligera.
