Dieta para embarazadas en verano
En los meses de verano el calor es protagonista y conviene cuidarse desde el interior, tanto como si estás embarazada como si no, en verano es muy importante beber mucha agua. Lo recomendable es beber entre 2 y 3 litros de agua, por tanto lleva contigo siempre una botella.

Si estás embarazada y quieres mantener la línea lo importante es que tengas una dieta equilibrada, en la que puedas comer lo que te gusta y que además incluya las proteínas, carbohidratos y vitaminas que tu cuerpo necesita.
- En verano apetece comer cosas frescas y naturales, por ello es ideal comprar frutas de temporada, como las cerezas, kiwis, o manzanas. Las puedes comer directamente o hacerte zumos y beberlos fríos, así además de saciar el hambre estás consumiendo vitaminas A y C.
- Es tiempo de ensaladas, juega con recetas que sean sencillas de preparar pero no por ello menos ricas y sabrosas, el tomate, las lechugas, el arroz y las pastas son ingredientes que puedes ir mezclando entre ellos y que son muy ricos también en vitaminas y antioxidantes.
- Las grasas también son importantes en la dieta de una embarazada, pero en lugar de comer alimentos con grasa saturada y que terminarán engordándote, es mejor que utilices en tus platos por ejemplo aceite de oliva, le dará sabor y aliñará tus platos aportándote ácido oleico. También puedes comer frutos secos ricos en grasas y que son muy ricos.
- No dejes de lado el pescado, las carnes blancas en general y los lácteos, porque aportarán vitaminas y ayudarán a tu bebé a crecer más fuerte.
- Finalmente no dejes de lado los cereales ricos en hidratos de carbono, el arroz y las verduras, que aportan minerales, como las acelgas, los pepinos y las cebollas.
Por Verónica Paredes.
