Cuidados del bebé: Atención con las asepsias

29 de noviembre de 2007 por

BebeEs primordial establecer unas pautas de higiene en el entorno del recién nacido, sobretodo en las primeras semanas de vida. Pero, una asepsia extrema tampoco es beneficiosa, pues el contacto moderado con los gérmenes le va a ayudar a generar sus propias defensas naturales. Por esto, no es necesario obsesionarse con la limpieza del hogar, pero sí seguir unos criterios:

– Los primeros meses, hay que lavar su ropa de bebé con agua caliente y jabón neutro o un detergente suave indicado para bebés, y aclararla adecuadamente. Es mejor no utilizar detergente normal ni suavizante, ya que pueden irritar su delicada piel.

– Lavarse bien las manos antes de tocar al bebé, cambiarlo o darle de comer.

– Cambiarle el pañal cada vez que lo ensucie. Es muy importante considerar la orina igual que las heces, pues la orina también puede alterar la piel de su culete.

– Respecto a los chupetes y mordedores, al principio, si se caen al suelo, habrá que esterilizarlos pero a partir del tercer mes, bastará con lavarlos con agua y jabón.

– Es necesario que el bebé tenga sus propios objetos de aseo personal: peine, toallas, tijeras,…

– Lavar y enjuagar los biberones antes y después de usarlos para eliminar los restos de leche. Así evitaremos cualquier foco de infección.

El entorno más cercano: el hogar

No es conveniente emplear productos químicos como la lejía para limpiar la casa. Bastará con fregarla con agua y jabón, limpiar el polvo, airearla y solearla con frecuencia. Si el niño tiene predisposición a padecer enfermedades respiratorias como la bronquitis, habrá que evitar la acumulación de polvo, ácaros y otros alérgenos en las cortinas, alfombras, libros y peluches.

En la cocina, los residuos de comida que pueden quedar en la encimera, en el fregadero o en los utensilios, forman un caldo de cultivo para bacterias tan peligrosas como la salmonella o el campylobacter. Las bayetas y estropajos también constituyen un foco de infecciones, por eso hay que lavarlos y desinfectarlos a menudo. Para un uso regular, será suficiente emplear agua y un producto específico para la limpieza. Los cubiertos, platos y el resto de vajilla, quedarán desinfectados en el lavavajillas o, si se lavan a mano, con un detergente líquido normal.

El cuarto de baño puede ser un foco de infecciones si no se limpia con regularidad. Sobretodo si en la familia alguien padece diarreas u hongos. El cambiador y la bañerita han de lavarse con agua y jabón neutro tras su uso. El suelo y los sanitarios podrán fregarse con un producto de limpieza o un chorrito de lejía diluída en agua.

El entorno externo: la calle

Habrá que prestar mayor atención si el niño gatea. En el parque será necesario sentarle sobre una mantita o un plástico para evitar el contacto directo con la tierra o el césped. Esto es así porque una pequeña heridita puede facilitar la entrada de microorganismos. También habrá que tener especial cuidado para que no se lleve algo de tierra a la boca.

Las toallitas húmedas para bebés (sin alcohol), serán muy útiles si se ensucian las manos en la calle.

Temas: Bebés, Salud del bebé

Comentarios 2 comentarios
  1. [...] higiene del bebé ha de realizarse de forma regular; no será conveniente dejar de hacerlo aunque el bebé [...]

    Pingback Los cuidados del bebé: el aseo diario | Blog de paraBebes.com — 17 de enero de 2008 @ 11:12 am
  2. [...] incremento de alérgenos exteriores como el polen de las plantas que se produce con la llegada de la primavera, puede [...]

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