Control de esfínteres: elegir el momento adecuado
Para que un niño pueda ir al baño por si mismo y dejar los pañales debe ante todo, tener sus órganos y sistema nervioso lo suficientemente maduros para aprender a controlar los esfínteres. Este es un proceso que requiere de tiempo y etapas.
El aprendizaje: La habilildad de controlar la micción no se aprende en un solo día. Cuando el niño es pequeño es habitual que tenga fugas incontroladas y ocasionales, son accidentes que no deben ser motivo de regaños.
La etapa psicoafectiva: Si el pequeño demuestra que es capaz de ir al baño solito, valorará que sus padres manifiesten satisfacción, felicitándole y alabándole por su éxito conseguido
La regulación de los esfínteres: Entre los 2 y los 3 años, deberá poder controlar sus esfínteres (músculos que regulan la micción) y podrá orinar cuando él quiera. Definitivamente adquirirá autonomía cuando pida el orinal por sí mismo.
El control mental: Hasta el año y medio o dos años, los bebés orinan sin ser conscientes de la acción. La vejiga se llena y se vacía.
Así pues, la maduración del sistema nervioso que permite al cerebro percibir las sensaciones y ordenar a los músculos, culmina entre el 9º y el 24º mes. A partir de este momento, el bebé ya será puede ser capaz de controlar sus nervios motores y retener la orina en su vejiga.
Pero, ¿a qué edad debo quitarle el pañal?
El proceso no se tiene que precipitar intentando quitar los pañales antes del 15º ó 18º mes. Cuando tengas que dar el paso, procura que el niño esté viviendo un período estable. En estos casos, la llegada de un nuevo hermanito, una crisis familiar o una mudanza, no son los momentos más indicados para olvidarse de los pañales.
¿Cómo podemos ayudar al niño?
Enseñalé dónde puede encontrar el orinal: Este recipiente tendrá que estar situado en un lugar accesible y visible para que el niño lo pueda utilizar siempre que desee.
Incítale a utilizarlo: Proponle utilizar el orinal cada dos horas. Cuando son tan pequeños, los niños suelen dar más importancia a otras tareas que al propio hecho de orinar. Por eso cuando pida el orinal puede que sea demasiado tarde.
Si se muestra inquieto y se mueve desazonadamente mientras juega, ofrecelé el orinal sin esperar.
No le fuerces: Si el niño todavía está cómodo con sus pañales, puede que todavía no esté preparado para dar este gran paso o puede que le guste los mimos en el momento del cambio de pañal. Entonces, tendrás que esperar un par de semanas para volver a intentarlo.
Reacciona rápidamente si te pide el orinal, no le hagas esperar y al contrario, si cada 2 horas todavía no tiene ganas, separa más los intervalos de tiempo.
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