Alimentación vegetariana en los bebés
Si quieres que tu hijo sea vegetariano, tendrás que acostumbrarle a ingerir sólo ciertos tipos de alimentos como cereales, legumbres, frutos secos, productos lácteos y derivados de la soja, frutas y verduras.
Los primeros meses de su vida no implican ninguna dificultad, ya que tomará lo mismo que cualquier otro bebé: leche materna o leche de fórmula adaptada.
El verdadero problema llega a la hora del destete o retirada del biberón, ya que sin una dieta equilibrada, el niño podría presentar deficiencias nutricionales y vería seriamente afectado su crecimiento.
De 4-5 meses.
En esta etapa la leche materna o adaptada son la fuente más importante de manutención. Los alimentos sólidos aún no son necesarios, puesto que la leche cubre todas las necesidades nutricionales del bebé.
Finalizando el tercer mes y comenzando el cuarto se comienzan a incluir alimentos como: verduras trituradas, frutas trituradas y arroz infantil, harina de maíz, sagú o mijo, todo en pequeñas dosis.
De 5-6 meses.
La leche sigue siendo el alimento más importante en la dieta del pequeño. No obstante, hay que ir introduciendo de forma gradual el número de alimentos sólidos, primero de una a dos raciones y después, tres veces al día.
Puedes empezar a probar con lentejas trituradas con un poco de aceite vegetal y una mayor variedad de frutas y verduras. Aún es pronto para introducir el trigo, la avena, los frutos secos o los huevos.
De 6-8 meses.
Lo habitual es que los bebés ya estén comiendo sólidos tres veces al día. A partir de los seis meses, pueden empezar a ingerir cereales con glúten, como el trigo y la avena, en forma de pan y/o papillas.
Puedes probar e introducir el tofú, las cremas finas de frutos secos y las judías en puré.
Los productos lácteos (leche de vaca, yogur y queso) no deben ser introducidos antes de los seis meses debido al riesgo de intolerancia a la lactosa.
De 8-12 meses.
Gradualmente, el bebé tolerará más fácilmente la comida con grumos o sólida. Se pueden introducir los guisantes y las judías bien cocidas y/o trituradas, teniendo en cuenta que la dieta sea baja en sal.
Evita, en la medida de lo posible, las galletas o bizcochos. Intenta introducir pedazos de manzana pelada, de zanahoria cruda o mendrugos de pan. Cuando el bebé sea capaz de masticar trozos de fruta, los sándwiches y las tostadas pueden convertirse en alimentos cotidianos.
Alrededor de los 12 meses, el niño deberá realizar tres comidas diarias.
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