Alimentación sana y equilibrada en la primera infancia

15 de noviembre de 2007 por

Niño comiendo“Una mala alimentación puede comprometer el óptimo desarrollo del cerebro y de la función cognitiva del bebé, que comprende actividades como el pensamiento, la psicomotricidad y la percepción (…) y, a los tres años, el cerebro infantil es 2,5 veces más activo que el del adulto”, esta es la conclusión a la que ha llegado el Programa NUSA, Nutrición y Salud, de Danone.

En la primera infancia, etapa en la que se realiza el mayor crecimiento de nuestra vida, el desarrollo del cerebro muestra una demanda de energía muy elevada. Mucho más que en la etapa adulta. Sin embargo, es durante los años iniciales, cuándo la falta de hierro es más frecuente y, por consiguiente, el principal efecto de dicho déficit es la anemia.

Los pequeños que presentan un índice elevado de anemia y, como consecuencia de ello, muestran un menor rendimiento académico en la escuela, aunque dicha carencia haya sido subsanada. Otros nutrientes necesarios durante este período de crecimiento son los ácidos grasos polinsaturados Omega 3, que se hallan principalmente, en el pescado.

Nutrición adecuada.

Algunos especialistas señalan a los padres como principales responsables en el comportamiento alimentario de los niños. Es muy importante tener en cuenta que el niño escucha, pero también observa; este hecho se puede traducir de la siguiente manera: si exigimos al niño que tome verdura, pero nosotros no la ingerimos, él tampoco lo hará, sintiendo rechazo por ella. Tampoco podemos obligarle a que tome fruta, si nos ve a nosotros tomarnos un bollo.

Así pues, en pro de una alimentación adecuada, se tienen que seguir unas pautas de alimentación, distribuídas en cinco comidas al día: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena. El reparto calórico diario se tiene que distribuir entre todas las comidas, teniendo como premisa que no podemos concentrar todo el aporte energético en 1 ó 2 comidas, sino en las 5 propuestas.

¿Qué necesidad energética requiere un niño?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cálculo del gasto energético de un niño sano se realiza en función de su peso corporal, estableciéndose en 70 kcal/kg en los niños de 7 a 10 años. Esto se traduciría de la siguiente manera: para un niño de 8 años y 25 kg, su gasto energético sería, aproximadamente, de 1.750 kcal/día.

En contraposición a la teoría, la Comunidad de Madrid advierte que la composición media de la dieta de los niños de la capital, de entre 5 y 12 años, dista mucho de ser menú sano y equilibrado; siendo hiperproteica, hipergrasa y baja en hidratos de carbono. Concretando, la ingesta media de energía total diaria en esta población es de 1.905,9 kilocalorías.

Temas: Desarrollo infantil, Niños, Salud infantil

Comentarios 2 comentarios
  1. [...] del ser humano. Por eso, la primera infancia se convierte en una fase vital en la que se crean hábitos alimenticios y se satisfacen las necesidades nutricionales de los niños, momento escencial para vigilar la [...]

    Pingback Recomendaciones dietéticas en la etapa infantil | Blog de paraBebes.com — 28 de diciembre de 2007 @ 13:46 pm
  2. [...] compulsivos tanto en niños como en adultos. Además la publicidad incide significativamente en los hábitos alimenticios, por eso se le relaciona con la obesidad [...]

    Pingback Semana internacional sin tv, una opción para los niños — 22 de abril de 2008 @ 9:26 am
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