Alergia a la leche de vaca
La alergia a la leche de vaca consiste en que el organismo del pequeño rechaza alguna de las proteínas de la leche de vaca. Los especialistas estiman que un 3% de los niños la padece y que algunos bebés que se alimentan sólo de leche materna también son alérgicos.
Su causa más probable es que ciertas proteínas de la leche de vaca que consume la madre pasan intactas a su leche y llegan al bebé alérgico sin que él o ella las haya consumido en forma directa.
Los síntomas de la alergia a la leche de vaca suelen aparecer al poco tiempo de dársela desde dermatológicos a gastrointestinales, e incluso respiratorios. Los pequeños pueden llegar a perder peso, o a no ganarlo de modo adecuado. La sintomatología varía de leve a muy grave, y puede aparecer hasta varias horas o días después de la ingesta. Y mientras esto sucede, el bebé llora y no duerme bien.
Según los especialistas, existen varios factores que predisponen a sufrir de alergia a la leche, tales como la herencia o la edad a la que el niño recibe el primer biberón de leche de vaca. Cuanto mayor sea el pequeño, menores serán las posibilidades de que padezca este tipo de alergia.
Si tu bebé es alérgico a la leche de vaca lo mejor será consultar al médico quién serán el encargado de realizar las pruebas que comprueben la alergia y recomendar la leche más adecuada para tu bebé.
