Adiós al chupete
10 de Noviembre de 2009 por Mónica S. Florido
Ayer leía en un periódico que el uso del chupete más allá de los dos años aumenta las posibilidades de contraer infecciones por cándidas y que
además, incrementa el riesgo de padecer caries. Ante esta evidencia médica no nos queda más remedio que si nuestro hijo o hija ya ronda esta edad ir despidiendo este artilugio tan útil para nosotros y tan querido por ellos.
Independientemente de nuestra opinión sobre su uso (sé que hay muchos padres que se niegan a utilizarlo con su recién nacido) el chupete, cumple una función importante en el crecimiento de nuestros hijos. No sólo le sosiega al recordarle la succión de la alimentación sino que también al chupar, su cuerpo segrega endorfinas lo que se traduce en una sensación placentera y agradable. No hay más que fijarse en los momentos en los que lo pide y suele ser cuando esta cansado o algo asustado y el efecto que causa.
El consejo más importante que te puedo dar para ir despidiendo a su querido amigo, es que no se lo quites de un día para otro. Es más factible ir haciéndolo poco a poco. Si de repente se lo quitamos es común que nos suceda que el niño aumente su dependencia o por otro lado que comience a chuparse el dedo,algo mucho más complicado de eliminar. (Puedes leer más información sobre los efectos negativos de chuparse el dedo en el artículo siguiente)
¿Cómo hacerlo?
- Intenta no tenerlo a la vista, si lo ve es mas probable que lo demande
- Cuando lo veas sin chupete, alaba que no lo lleve y sobre todo lo guapo y mayor que parece sin él
- Ve disminuyendo poco a poco el tiempo, es decir si, ya se ha quedado dormido o lo ves más calmado, no dudes en quitárselo.
- Si tiene un hermano pequeño o un primo recién nacido, anímale a que se lo regale. Como obsequio de niño mayor. Que entienda que los chupetes son cosa de bebés
- Cuéntale una historia en la cual un duendecito va por las casas recogiendo chupetes y a cambio les da un obsequio (una historia tipo el ratoncito Pérez).Es muy probable que esto te funcione después de haber realizado los pasos anteriores.
- Y como último remedio se me ocurre uno que me dio una mamá que venia al despacho hace tiempo y es frotar la tetina con algún tipo de alimento cuyo sabor le resulte desagradable o picante.
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